La mujer de Dios es un libro brillante, divertido e inquietante. A medio camino entre la comedia romántica y el tratado filosófico. La historia es una alegoría, una reflexión sobre cuestiones de poder, dominación, verdad y creencia; y, sobre todo, sobre el poder de la literatura para crear un espacio lúdico de imaginación y de libertad en el que no tienen cabida las respuestas simples. ¿Quién puede contar la historia y por qué? ¿Y qué le debemos al Otro en la construcción de nuestra propia narración?
Amanda Mijalopulu ha sido traducida a más de veinte lenguas y es una de las autoras griegas más reconocidas. Ha ganado varios premios y ha sido calificada como original, inteligente y sorprendente.